Un día en Finlandia

•Lun 8 Diciembre,2008 • Dejar un comentario

Para no perder las costumbres, hoy toca nuevo post. Mientras saco tiempo para escribir una entrada larga contando mis dos visitas (mi hermana e Hita y, por supuesto, Sara) voy a ir contando como esta siendo mi vida aquí.

Una vez pasado el trauma y la depresión de los primeros días, lo cual creo que quedó bastante bien documentado, la vida aquí no es tan mala. Muy diferente, pero no mala en realidad. El idioma, gran obstáculo al principio, ha dejado de importarme demasiado, incluso podría decir que no se me da mal charlar en inglés.

Confieso que no he perdido las sanas costumbres españolas. Me refiero a los horarios sobre todo. Tengo la suerte ( o la desgracia) de no tener clase hasta Enero, esto se debe a una suerte de coincidencias que han hecho que cambie mis asignaturas, quedándome solo una clase a la semana, pero como se imparte en finés no es necesario que asista. Bueno, a lo que ibamos. Mi día empieza a las once de la mañana, más o menos. No tenemos microondas, así que me tiro mis buenos diez minutos calentando la leche en un cazo.

Después del pertinente café y de haber echado un ojo al correo y demás (lo cual puede durar entre treinta minutos y una hora y media :P ) cojo el autobús para ir a la universidad.Vivimos en lo que hemos venido a llamar “el fuckin’ forest”, osea “el puto bosque”, esto implica que el autobús es como nuestra segunda casa y dependo de él para cualquier cosa (diría que “cojo el autobús hasta para comprar el pan”, pero aquí no hay pan que comprar). Y preguntaréis: ¿para que va a la universidad si no tiene clases?, pues porque alguna actividad hay que buscarse para salir de casa y la mía es escalar. La universidad aquí no tiene nada que ver con la de España, al menos no con la Charlie. Aquí existen club estudiantiles para casi todo: Club de Música, Club de Juegos de Mesa y Rol, Club de Buceo, Club de Aeronáutica, Club de la Cerveza (este es bueno!) y el mío, Club de Escalada. Tenemos un pequeño rocódromo donde paso todo el tiempo que mis doloridas manos y brazos me permiten, generalmente antes de comer.

Después de hacer un poco “el spiderman” en el club toca comer. En cada facultad hay un comedor, ojo que digo “comedor” no “cafetería”, como sería en España, ya que aquí el comedor es para comer y punto, la gente no pasa tiempo charlando entorno a la mesa y puedes ver a muchos comiendo solos (a mí mismo me ha tocado alguna vez). Finlandia es el pais de los descuentos estudiantiles, comer nos cuesta 2,60 €. Normalmente todo es más caro, pero si eres estudiante lo tienes muy bien, ¡y si eres finés todavía más! ¡A los fineses les pagan por estudiar!. No es broma. La universidad no solo es gratuita sino que un estudiante recibe entorno a 400 € mensuales del estado además de tener descuentos en alojamiento (ellos suelen pagar 200 € por una habitación como la mía), la tarjeta de transportes (les cuesta la mitad) y en todo tipo de actividades culturales y viajes. Vamos, que es un chollo.

En fin, después de comer (sobre las tres de la tarde) toca irse a casa. Y ahora es cuando viene lo más deprimente: ¡Ya es de noche!. El sol se empieza a ir a las dos y media, más o menos, y cuando sales de comer es completamente de noche. Así que coges el bus para volver con la sensación de irte a la cama, pero te queda toda la tarde por delante. Es una sensación muy rara, tienes que vivir con un reloj al lado porque no puedes fiarte de tus sensaciones.

Para continuar el día siempre hay algo que puedes hacer. Tenemos un “Club room” o “habitación de usos varios” con sofás, televisión, DVD, Wii y un billar, donde se puede echar la tarde muy agusto. Otra típica actividad es irte al LIDL a comprar. Es típica porque aquí la leche no es pasteurizada, es fresca, lo que te obliga a estar comprándola cada semana. Y, por supuesto, la lavandería, que es una habitación que hay en uno de los edificios. Cuenta con dos lavadoras enormes, una centrifugadora y una secadora, también enorme. Dato curioso: la lavandería se paga con el móvil. Tu llegás allí, metes tu ropa en la lavadora, pones el detergente y llamas a un número especial en el que una amable señorita te dice algo en finés, que bien podría estar cagándose en tus muertos que no te darías cuenta. Al poco rato la lavadora se activa y ya puedes empezar a lavar. ¡Tecnología!.

Y para acabar la noche siempre toca peli o similar. Bendito portátil, que buena compra hice. Es triste decirlo, pero aquí tu portátil es casi tu mejor amigo.

Bueno, pues esto es lo que viene siendo un día de un erasmus en Finlandia, por lo menos así son mis días. Por supuesto lo normal es tener clases por la mañana y trabajillos que hacer por las tardes y demás, pero de eso ya hablaremos el periodo siguiente.

Para acabar os dejo unas fotillos varías desde mi ventana y desde una playa cercana.

Saludos

Nota: pinchad en las imágenes para comentarlas, una vez allí, si queréis ver las imagenes completas –>botón dcho./ver imagen

Viaje a Estocolmo

•Dom 30 Noviembre,2008 • Dejar un comentario

Como decíamos ayer…

…más que ayer, el 9 de Octubre, pues esta fue la fecha en la que partimos hacia tierras vikingas.

Este fué el primer de esos “To-do trips” que todo erasmus en Finlandia debe hacer, y con razón.

El viaje fueron 3 días de intensa locura, mala comida y abundante bebida. cimg0526Zarpamos de Helsinki a las 17:30 del viernes 9 (creo recordar) y llegamos a Estocolmo a las 11:00 de la mañana del sábado siguiente. Unas 18 horas de viaje que, en un barco así, no importan demasiado (hasta diría que se hacen cortas). Durante la tarde dcimg0536el viernes nos dedicamos a recorrer el barco, hacernos fotillos y tomar posiciones para la noche que se avecinaba. El barco de Viking Line (y en general el de todas las compañías) es algo así como una ciudad flotante. Cuenta con casino, supermercado, dos discotecas y multitud de bares y cafeterías; siete cubiertas en total en las que podías perderte a la primera de cambio y que dieron cobijo a más de un centenar de estudiantes completamente desinhibidos.

Esa noche no dormimos mucho, unas 3 horas en total, y más de uno no durmió solcimg0558o.

En Estocolmo la cosa fue distinta. Tras una mañana de descanso (que fueron otras 3 horas, no vayais a creer) fuimos a recorrer la ciudad para tener alguna foto que poder enseñar a la gente. Estocolmo es infinitamente más bonito que Helsinki. Se notan los años de la ciudad y la historia que eso conlleva.cimg0587

Por supuesto esa noche intentamos salir por la ciudad. Fue un desastre. Tratamos de entrar al que posiblemente es el equivalente al “Pachá” de Estocolmo, eso quiere decir que en la puerta podías contemplar un par de limusinas Bentley, algún Porsche aparcado y gente que parecía de todo menos pobre. Gente como nosotros “no estaba en la lista”. El problema fue cuando tampoco “estábamos en la lista” de ningún otro sitio, y ciertamente había sitios bastante tristes como para tener “lista”. Conseguimos entrar en la última media hora de un bar enano y con música deplorable en el que al menos pudimos saciar nuestra sed.

Finalmente, y tras seguir intentándolo en otro par de sitios, decidimos volver al hotel. No fue una buena noche.

cimg0681

cimg0710

El viaje de vuelta fue una superación del primero. Un poco más de fiesta, un poco más de alcohol y un poco menos de dormir. Grande.

La llegada a Helsinki fue una procesión de espíritus vagando que cargaban con sus maletas (o las maletas les cargaban a ellos).

cimg0708cimg0667

Quedan cosas por contar, pero todo a su tiempo.

Más fotos en facebook

Volvemos

•Dom 30 Noviembre,2008 • 1 comentario

Vaya!

Dos meses sin escribir nada. Lo se, podéis lanzarme todos los improperios que os apetezca, lo tengo merecido.

Hay varias cosas que me gustaria contaros, un par de eventos importantes, y espero tener tiempo para escribirlo todo.

Mi intención es continuar con el blog donde lo dejé y seguir narrando cómo es mi vida aquí, en la tierra del hielo, por eso os pido disculpas si en algún momento tengo que volver a hacer otro parón o estoy más de una semana sin escribir, aunque espero que no sea así y poder darle algo de continuidad a esto.

En resumen: volvemos.

El cumpleaños de Luis

•Dom 21 Septiembre,2008 • 2 comentarios

Ayer fue el cumpleaños de uno de nuestros vecinos de Maininkitie. En realidad sería injusto calificarle solamente de vecino, es más bien el hombre fiesta del edificio. El prototipo de español de Erasmus y, como no podía ser menos, su cumpleaños fue una fiesta tremenda.

Empezamos por la tarde, sobre las seis o siete, en la barbacoa vecinal que tenemos en el jardín. Seríamos como unas cincuenta personas, vecinos de la calle y gente de fuera también. Después de varias salchichas (unas mejor cocinadas que otras) y varias cervezas nos recogimos al salón comunitario. Allí seguimos con cervezas y con unas ensaladas que Luis había preparado (y que no tuvieron mucho éxito, lo siento Luis). Ese fue el momento de amenizar el tema con buena música y había que ir a lo seguro: los House on the Table no fallaron.

Unas cuantas horas después cogimos el bus para continuar la fiesta en Helsinki y, ¿por qué no?, en el bus de camino. El sitio era enorme, dicen que es de lo mejor de Helsinki (ya puede serlo porque 7 euros entrar ya está bien), con varias plantas y diferentes ambientes. Royal Onnela se llama.

Nos quedamos hasta el cierre, que aquí es a las 3:30. Si, increíble pero cierto, nos hubieran faltado 1 o 2 horas más, por lo menos. En fin, después de eso cogimos con resignación el autobús de vuelta a casa. Momento para las After Parties. Luis demostró a todo el autobús su buenas dotes como pescador (la verdad es que entrena bastante), valga de prueba el siguiente vídeo.

Gran noche. Para más información (fotos, videos) consulten mi Facebook

Hasta más ver.